
"LA TERMOTERAPIA EN EL TRATAMIENTO DE LA GRASA LOCALIZADA"
La termoterapia es la aplicación del calor con fines estéticos y terapéuticos sobre el organismo por medio de cuerpos materiales de temperatura elevada, por encima de los niveles fisiológicos.
Entre sus aplicaciones más destacadas se encuentra el uso de infrarrojos en el tratamiento de las adiposidades localizadas o generalizadas, debido a la gran capacidad del tejido graso para absorber la radiación infrarroja que da lugar a un aumento de la temperatura y de la actividad metabólica en estas zonas. La técnica consiste en envolver las zonas a tratar con unas bandas que emiten infrarrojos y que producen un aumento en la temperatura local suficiente para ejercer efectos beneficiosos sobre el área en la que se aplica, eliminando toxinas, retención de líquidos y un aumento del metabolismo celular con pérdida calórica y eliminación de grasa acumuladas.
Gracias a esta técnica se consigue estimular el metabolismo graso del organismo, así que están indicadas para tratar la celulitis, la obesidad y la remodelación corporal. La termoterapia produce un aumento de la circulación, estimula la combustión de grasas, limpia el organismo a través del sudor generado y acelera la reducción de las medidas.
Se suelen realizar unas 10 sesiones de 45 minutos una o dos veces a la semana.
INDICACIONES ESTÉTICAS
- Adiposidad localizada.
- Celulitis
- Obesidad generalizada.
- Tratamientos antiestrés y de relajación.
CONTRAINDICACIONES
- EMBARAZO Y LACTANCIA
- En los procesos inflamatorios muy agudos.
- En lesiones hemorrágicas, como por ejemplo hematomas.
- Cuando existan trastornos circulatorios, varices o dificultad de drenaje linfático.
- Alteraciones de la sensibilidad.
- En niños, ya que aún no tienen una termorregulación correcta.
- En las personas hipotensas, es preferible que sólo se utilicen tratamientos con calor en zonas localizadas no muy grandes, o al menos, sólo en la parte inferior del cuerpo.
- Procesos Neoplásicos.










